Living on self-demand (come cuando quiere, llora si siente alguna incomodidad, duerme, se despierta)
La televisión nos conduce a la reflexión que necesariamente implica el regreso a sí mismo… Cede ante el impulso inmediato, cálido, emotivamente envolvente. Elige el living on self-demand, ese modo de vida típico del infante que come cuando quiere, llora si siente alguna incomodidad, duerme, se despierta, y satisface todas sus necesidades en el momento.” [1][10]
El regreso a nosotros mismos no necesariamente trae problemas a largo plazo, puesto que al conocernos podremos comprender la real psicología del ser humano, la cual no es tan distante dentro de nuestra misma especie como a veces lo pensamos, y si bien pareciera que la televisión nos convierte en seres engreídos y holgazanes actualmente, en realidad los conceptos siempre mutan a través del tiempo, por ello tal vez ya nos estemos convirtiendo en estos seres egocéntricos y en el futuro esta palabra será denominada para mayores disfunciones, por lo tanto resulta difícil delimitar lo que seremos y en lo que nos convertiremos.
Solo queda aprender a manejar con sabiduría las nuevas ventajas que nos va permitiendo nuestra evolución, y no permitirnos ser tan solo espectadores, sino receptores, recopiladores, creadores y transmisores.
Para terminar quisiera citar también la misma frase con la que el texto del Homo videns termina, y es que a mi parecer posee una ironía genial, sintetizadora y subversiva, la cual creo además hace alusión a épocas y costumbres a convenciones y transformaciones, y no merece comentario posterior: “Los periódicos harían mejor si dedicaran cada día una página a las necedades, a la fatuidad, la trivialidad, los errores y disparates que se han oído en la televisión el día antes. El público se divertiría y leería los periódicos para de alguna manera vengarse de la televisión, y tal vez de este modo la televisión mejoraría.[2][11]
